Según publica el diario Cinco Días, la sociedad Carlotta Iberia, propietaria legal de Oasiz, ha decidido solicitar la liquidación para poder vender el centro y resarcir parte de las deudas acumuladas, que superan los 320 millones de euros, mientras que una tasación reciente lo sitúa en torno a 140 millones.
El principal acreedor y accionista con derecho de voto mayoritario es el fondo británico Cale Street Investment, que ha decidido presentar una oferta para quedarse con la unidad productiva del negocio (centro, locales y contratos) con el objetivo de recuperar parte de su inversión.
Este escenario supone un punto de inflexión respecto a etapas previas en el proceso concursal: desde junio de 2025, el centro había entrado en preconcurso de acreedores tras el rechazo de los accionistas a convertir deuda en préstamos participativos —una fórmula común para reestructurar grandes deudas corporativas— y buscar con ello una salida negociada con los acreedores.
Causas del deterioro: acumulación de deuda, retrasos y competencia
Uno de los factores que han precipitado esta crisis es que los sobrecostes de construcción y los retrasos en atraer marcas comerciales relevantes han obstaculizado la operativa normal del centro. Desde su apertura en septiembre de 2021, Oasiz no ha conseguido la ocupación ni la afluencia de público esperada para rentabilizar su ambicioso proyecto.
Estos problemas se han visto agravados por complejidades en los acuerdos societarios entre los principales accionistas, en los que han intervenido un family office francés (Alcadasorg) y la inmobiliaria francesa Compagnie de Phalsbourg.

Estructura de deuda y falta de consenso
La deuda total de Carlotta alcanza cerca de 295 millones de euros, con una parte significativa en manos de Cale Street con garantía hipotecaria, lo que complica aún más las posibilidades de acuerdos flexibles entre acreedores.
La falta de consenso entre los principales acreedores, que también son accionistas, sobre las soluciones propuestas (como convertir deuda en préstamos participativos) ha impedido llegar a un plan de reestructuración viable sin afectar de modo profundo a la propiedad y al control del centro.
Competencia muy consolidada: el caso de Parque Corredor
Otro factor que ha incidido en este fracaso relativo es la competencia directa de Parque Corredor, un centro comercial situado a apenas unos kilómetros y con arraigo consolidado en el Corredor del Henares. Este último ha mantenido altos niveles de ocupación, marcas ancla fuertes (como IKEA, Primark o Zara) y una afluencia elevada de clientes, además de haber sido objeto de una adquisición por parte de CBRE IM, uno de los principales fondos inmobiliarios internacionales.
La estabilidad y el atractivo de Parque Corredor han contrastado con las dificultades de Oasiz para consolidarse en el competitivo mercado del retail de Madrid, lo que ha favorecido que una parte de la demanda de consumidores prefiera el centro ya establecido antes que un modelo más innovador y experiencial como el de Oasiz.

Repercusiones para el consumidor
En términos prácticos, para los consumidores finales, la situación concursal de Oasiz no implica necesariamente un cese inmediato de actividad: el centro puede permanecer abierto durante el proceso de liquidación si se negocia una venta en bloque con continuidad de operación comercial.
No obstante, existen varios efectos indirectos a considerar:
- Incertidumbre sobre continuidad de tiendas y servicios: Si la unidad productiva se vende o reorganiza bajo nuevos propietarios, algunos operadores comerciales podrían reconfigurar su presencia o revisar condiciones contractuales, afectando el mix de tiendas y servicios disponibles.
- Inversiones y experiencia: Los planes de expansión, reformas o nuevas experiencias (como zonas de ocio o ampliación de gastronomía) podrían verse ralentizados o cancelados si la prioridad de los nuevos gestores es la contención de costes.
- Repercusión en precios y promociones: Ante la necesidad de impulsar tráfico, puede haber un aumento de ofertas y promociones a corto plazo, lo que a veces beneficia al consumidor. Sin embargo, la falta de inversión en mantenimiento puede degradar la percepción del centro comercial a medio plazo.

Situación de Parque Corredor frente a este escenario
Mientras Oasiz entra en concurso de acreedores, Parque Corredor se encuentra reforzando su posicionamiento y atracción de inversiones. La operación de compra por parte de CBRE Investment Management —valorada en torno a 250 millones de euros— refuerza la relevancia del activo en el mercado retail y aporta estabilidad estratégica al centro.
Parque Corredor destaca por:
- Su elevada superficie bruta alquilable (más de 123.000 m²) con un mix sólido de marcas y servicios.
- Una ubicación estratégica en el Corredor del Henares con gran densidad de población y excelentes comunicaciones.
- Una trayectoria de ocupación robusta que ha permitido atraer inversiones incluso en periodos de incertidumbre en el sector.
Este activo se presenta así como la alternativa más estable y de mayor atractivo para consumidores e inversores, reforzando su liderazgo regional en contraste con las dificultades de Oasiz.
Qué futuro le espera a Oasiz Madrid
A corto plazo, la liquidación con venta de la unidad productiva parece la opción más probable tras la convocatoria de concurso de acreedores. El principal candidato para adquirir el negocio es el propio fondo Cale Street Investment, que ya controla la mayoría de los votos y que ha expresado interés en quedarse con el activo.
Sin embargo, este proceso puede abrirse a otros posibles postores si el juzgado habilita un periodo competitivo de ofertas, lo que podría atraer a otras firmas o fondos interesados en reposicionar el centro.
En cualquier caso, la continuidad operativa con nueva gestión sería la alternativa preferible tanto para mantener empleo como para conservar valor comercial del inmueble, evitando un cierre total.
Posibles siguientes pasos en el proceso
- Apertura formal del concurso con liquidación ante el Juzgado Mercantil, que marcará el inicio de la fase de realización de activos y ofertas de adquisición.
- Presentación y evaluación de ofertas competitivas por la unidad productiva de Oasiz, lo que podría incluir al propio Cale Street y otros posibles inversores.
- Negociaciones con arrendatarios y operadores comerciales para garantizar condiciones de continuidad o renegociar contratos bajo la nueva propiedad.
- Plan de viabilidad del nuevo operador, si la venta se consolida, enfocado en reforzar la ocupación comercial y recuperar el flujo de visitantes.
- Reforzamiento competitivo frente a otros centros, especialmente Parque Corredor, que seguirá consolidándose como referente de retail en el este de la Comunidad de Madrid.
La situación pone de manifiesto los retos estructurales del modelo de grandes centros comerciales en un mercado competitivo y cambiante, la importancia del posicionamiento frente a activos consolidados, y cómo las decisiones financieras y societarias pueden repercutir en la operativa de proyectos de gran escala.
Parque Corredor, por su parte, se fortalece como polo comercial estable y atractivo para inversión, mientras que Oasiz enfrentará en los próximos meses una fase crítica de negociación y posible transición de propiedad, con implicaciones directas en su estrategia de negocio.
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El espacio tiene un concepto abierto que, sobre el papel, es bonito y moderno, pero en la práctica no termina de funcionar. La baja ocupación se nota especialmente en invierno: entre el frío, la lluvia y el mal tiempo, apenas hay afluencia de gente.
Solo se salvan algunas zonas muy concretas como los cines, Lidl, Fitness Park o JumpYard, que sí mantienen movimiento. El resto de grandes espacios libres están desaprovechados y eso se nota muchísimo.
Quizá si se hubiera apostado por cubrir la parte superior o cerrar ciertas áreas, el resultado habría sido muy distinto. En una ciudad donde el frío y la lluvia llegan con fuerza cada invierno, un concepto tan abierto acaba jugando en contra. Bonito, sí… práctico, no tanto.
El centro comercial se nos venido a los torrejoneros como un outlet y de eso a lo que hay ahora dista mucho, deberian haberlo creado como tal ya que en los alrededores no disponemos de un outlet y esta situado en una zona buena para ese fin, una pena que un centro comercial de esas caracteristicas termine asi, pero era una muerte anunciada desde que abrio y con las poquisimas marcas que tiene