El Hospital de Torrejón de Ardoz ha llevado a cabo un ensayo clínico a partir de una línea de investigación en el que se demuestran los beneficios de practicar ejercicio físico controlado durante el embarazo.
La principal investigadora del ensayo, la obstetra del hospital Aranzazu Martín Arias, ha recalcado la importancia de los resultados de este ensayo. «Empezamos en 2014 junto al Instituto Nacional de Educación Física y una muestra de unas 150 mujeres embarazadas y los resultados no han podido ser mejores», apunta.
La especialista cuenta que en un primer momento dividieron a las mujeres voluntarias que se presentaron al ensayo en dos grupos, uno que llevaría a cabo una serie de ejercicios pautados por un entrenador y otro grupo que no haría ningún tipo de deporte durante la gestación.
«Los resultados fueron claros, porque por ejemplo entre las mujeres que participaron en la práctica de ejercicio la incontinencia de orina disminuyó no solo durante la gestación sino seis meses después del parto», asegura Martín.
Además, el estudio valoró otros factores y consecuencias de este estado de la mujer como es el daño en el suelo pélvico. «Hicimos ecografías de suelo pélvico a las mujeres participantes en el ensayo y se vio que las mujeres que participaban en el grupo que hacía ejercicio tenían muchas menos lesiones en el suelo pélvico. Eso fue un descubrimiento porque no se había estudiado nunca antes», afirma la obstetra.
Las sesiones de ejercicio para embarazadas se hacían en el propio hospital tres días a la semana y eran impartidas por entrenadores especializados del INEF (Instituto Nacional de Educación Física).
Durante los entrenamientos, según cuenta la experta se combinan ejercicios aeróbicos, fuerza, ejercicios de suelo pélvico, equilibrio y estiramientos. «Las pacientes venían a consulta y comentaban lo bien que se encontraban con estas sesiones de ejercicio, que además era específico para cada etapa del embarazo y además nosotros como profesionales notábamos que los partos mejoraban sustancialmente», explica.
Pero el ejercicio no solo es beneficioso durante el embarazo y el parto, sino que la recuperación es infinitamente mejor en las mujeres que lo han practicado, según indican las propias participantes.
El ejercicio aumenta el HDL o colesterol bueno
Otra de las patas de este ensayo es la referida a la valoración del perfil lipídico de las embarazadas, y es que el colesterol es un valor que puede verse alterado durante la gestación.
«El ensayo ha demostrado que el ejercicio aumenta el HDL o colesterol bueno, durante el embarazo y también en el postparto, lo que podría ser prevención para el riesgo cardiovascular en la mujer en esta etapa», añade la experta.
Se acabaron los tiempos en que el embarazo era “casi una enfermedad” en que la mujer debía moverse lo menos posible. Afortunadamente estudios como este demuestran que el ejercicio durante el embarazo es muy beneficioso.
«Hasta ahora no se habían hecho muchos ensayos con mujeres y menos con mujeres embarazadas, así que, si conseguimos convencer a las mujeres de hacer deporte durante el embarazo, pero también a los profesionales para que lo recomienden, habremos dado un gran paso», concluye la investigadora.
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