InicioNoticiasEl Hospital de Torrejón dedica una jornada a la prevención y tratamiento...

El Hospital de Torrejón dedica una jornada a la prevención y tratamiento de las infecciones en el ámbito quirúrgico


El Hospital de Torrejón ha celebrado una jornada científica centrada en la prevención y tratamiento de las infecciones del lugar quirúrgico (ILQ), un problema de gran impacto clínico y de gestión, que puede afectar hasta a uno de cada cuatro pacientes con infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria.

El encuentro ha reunido a especialistas de distintas disciplinas con el objetivo de analizar estrategias eficaces antes, durante y después de la cirugía, así como avanzar en nuevas herramientas predictivas basadas en datos.

Durante la jornada, los expertos coincidieron en señalar que la preparación del paciente antes de la intervención es uno de los pilares fundamentales para reducir el riesgo de infección.

Medidas aparentemente sencillas, como la ducha preoperatoria, el rasurado únicamente cuando es necesario y siempre fuera del quirófano, o la correcta administración de la profilaxis antibiótica entre 30 y 60 minutos antes de la incisión, pueden marcar una diferencia significativa en los resultados clínicos.

En este sentido, se destacó también la importancia de evitar la pérdida de temperatura del paciente, especialmente en cirugías de más de una hora o en pacientes frágiles. Mantener la normotermia -con temperaturas corporales en torno a los 36 grados- y controlar aspectos como la glucemia en pacientes diabéticos son medidas clave para minimizar complicaciones infecciosas.

Impacto, factores de riesgo y medidas preventivas

El especialista Paulino Sánchez Arteaga, jefe del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital de Torrejón, abordó el impacto de las infecciones quirúrgicas, que suponen entre el 20% y el 27% de todas las infecciones asociadas a la atención sanitaria. Asimismo, subrayó que entre el 40% y el 60% de estos casos son evitables mediante la aplicación rigurosa de medidas preventivas.

Entre los principales factores de riesgo, los expertos también señalaron el tabaquismo, la obesidad, la diabetes, la desnutrición o la anemia, así como variables relacionadas con la propia intervención, como la duración de la cirugía, el sangrado o el uso de drenajes.

A lo largo de su intervención, Sánchez Arteaga repasó las recomendaciones consensuadas a nivel internacional, entre ellas la preparación de la piel con soluciones alcohólicas, el lavado de manos durante al menos dos minutos, el uso de doble guante con recambio periódico o la minimización del tránsito de personal en quirófano. También se incidió en la necesidad de mantener una temperatura ambiental controlada, entre los 18 y los 24 grados.

El papel clave de la anestesiología y el control intraoperatorio

La anestesióloga del hospital de Torrejón, la doctora Nazaret Nieto Velázquez, puso el foco en la importancia de la evaluación preanestésica para detectar y corregir factores de riesgo antes de la cirugía. En este contexto, destacó la necesidad de una correcta gestión de la medicación, así como la identificación de pacientes portadores de Staphylococcus aureus, en los que se aplican medidas específicas.

Durante el acto quirúrgico, los especialistas subrayaron la importancia de aplicar listas de verificación multidisciplinares (checklist), garantizar la asepsia en todos los procedimientos y controlar de forma continua parámetros como la temperatura, la glucemia o la volemia.

Asimismo, se insistió en la necesidad de minimizar los tiempos de traslado del paciente para evitar pérdidas de calor y reducir el riesgo de complicaciones. En el postoperatorio, medidas como la retirada precoz de dispositivos invasivos innecesarios o el uso de apósitos adecuados contribuyen también a disminuir la incidencia de infecciones.

Vigilancia, datos y modelos predictivos

Uno de los aspectos más innovadores abordados en la jornada fue el desarrollo de sistemas de vigilancia epidemiológica avanzados. José Antonio Delgado, jefe de Medicina Preventiva, explicó la evolución desde modelos manuales -basados en la revisión exhaustiva de historias clínicas- hacia sistemas semiautomatizados que integran datos clínicos, microbiológicos y farmacológicos. Estos sistemas permiten identificar de forma más eficiente posibles infecciones y proporcionar información en tiempo real a los equipos quirúrgicos.

En este contexto, el Hospital de Torrejón ya trabaja en el desarrollo de modelos predictivos que estiman la probabilidad de infección en función de múltiples variables, lo que facilita la toma de decisiones y la optimización de recursos. El objetivo a medio plazo es avanzar hacia una vigilancia completamente automatizada y predictiva, integrada en la práctica clínica diaria y accesible desde dispositivos móviles.

Reducir la brecha entre evidencia y práctica

Durante la mesa de debate, en la que participaron profesionales como el doctor Josep María Badía, coordinador del Observatorio de Infección en Cirugía y del programa PRIQ-O, Vicente Roig y Juana Baez (coordinadores asistenciales), Magdalena Castro (Dirección de Enfermería), Lorena Sanz (Jefatura de Estudios), Juan José Correa (Coordinación del Área Quirúrgica), Javier Alcázar (Jefatura de Anestesia), así como responsables de quirófano, docencia y formación, se analizó la dificultad de trasladar la evidencia científica a la práctica asistencial. Los participantes coincidieron en que existe una brecha significativa entre el conocimiento disponible y su aplicación real en los hospitales.

Entre las principales barreras identificadas se encuentran la falta de formación específica, el desconocimiento de las tasas de infección propias de cada unidad y la ausencia de sistemas de retroalimentación efectivos.

Para hacer frente a esta situación, se propusieron distintas estrategias, como la formación continua, la implementación de herramientas digitales y checklists, o la figura de profesionales referentes que lideren el cambio dentro de los equipos.

Formación, concienciación y trabajo en equipo

La jornada puso de manifiesto que la prevención de las infecciones quirúrgicas es una responsabilidad compartida que implica a todo el entorno hospitalario, desde el personal sanitario hasta los equipos de limpieza, mantenimiento o gestión.

En este sentido, se destacaron iniciativas como el programa PRICO, que agrupa decenas de recomendaciones en paquetes de medidas, adaptadas a distintos tipos de cirugía, así como el desarrollo de herramientas digitales y cursos formativos para facilitar su aplicación.

Asimismo, los expertos coincidieron en la necesidad de reforzar la formación desde la incorporación de nuevos profesionales, implementar campañas de sensibilización más visibles y establecer sistemas de incentivos que fomenten la participación activa en programas de prevención.

El Hospital Universitario de Torrejón reafirma con esta jornada su compromiso con la seguridad del paciente y la mejora continua de la calidad asistencial, apostando por la innovación, la formación y el trabajo multidisciplinar como claves para reducir las infecciones quirúrgicas y mejorar los resultados en salud.


 ¡Síguenos en Telegram! a través de este enlace o síguenos en Facebook aquí.



NOS ENCANTARÍA CONOCER TU OPINIÓN

Introduce tu comentario
Introduce tu nombre