En el año 1575, Torrejón de Ardoz era una población modesta, pero ya había alcanzado la condición de villa y gozaba de jurisdicción propia. Según las Relaciones Topográficas elaboradas por iniciativa del rey Felipe II, el municipio estaba formado por 180 casas y unos 220 vecinos.
La vida de aquellos primeros torrejoneros giraba en torno a unos pocos edificios que concentraban la actividad religiosa y asistencial del pueblo. La principal referencia era la parroquia de San Juan Evangelista, que contaba con dos capillas.
Junto a ella existían también la ermita de San Sebastián, el humilladero de Santa María del Rosario y los hospitales de Santa María y San Sebastián, instituciones muy diferentes a los hospitales actuales y que desempeñaban funciones de acogida y asistencia para viajeros y personas necesitadas.
A través de estos documentos históricos es posible conocer cómo era la organización de una pequeña comunidad castellana de finales del siglo XVI, donde la religión tenía un papel central y donde la vida transcurría en un núcleo urbano reducido, rodeado prácticamente en su totalidad por tierras de cultivo.
Aquella villa de poco más de dos centenares de vecinos sería el punto de partida de una larga evolución que, con el paso de los siglos, transformaría por completo el aspecto y la dimensión de Torrejón de Ardoz.
- Fuente: Libro de Historia de Torrejón de Ardoz editado por el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz.
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