El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz continúa con la campaña estival de control de plagas mediante su herramienta más visible y singular en el entorno del río Henares. El alcalde del municipio, Alejandro Navarro Prieto, acompañado por la concejala de Medio Ambiente, Esperanza Fernández de Mesa, ha supervisado sobre el terreno los trabajos que realiza el barco anfibio destinado a retirar las plantas acuáticas que sirven de criadero principal para los insectos. Esta actuación, que cumple su decimotercer año consecutivo de ejecución regular, se centra de manera prioritaria en frenar la proliferación de la mosca negra y de diversas especies de mosquitos que perturban la convivencia vecinal durante la época estival de altas temperaturas.
El operativo del barco anfibio se desarrolla durante un total de cuatro semanas distribuidas a lo largo de la temporada de verano. El calendario técnico establecido contempla dos semanas de trabajos intensivos durante el mes de julio y otras dos semanas adicionales planificadas para finales del mes de agosto. Las labores se ejecutan sobre un tramo continuo de siete kilómetros del cauce fluvial del río Henares, una franja que abarca desde las inmediaciones de la carretera M-203, situada a poca distancia del Hospital Universitario de Torrejón, y se prolonga río abajo hasta superar el histórico barrio del Castillo.
La idoneidad de realizar estos trabajos de siega fluvial en esta época del año responde a criterios técnicos de caudal y efectividad. El departamento de Medio Ambiente ha señalado que la disminución estival del caudal del río facilita las maniobras de navegación de la embarcación y permite que la cuchilla trabaje de forma directa sobre la base de la vegetación acuática. Con esta medida mecánica se pretende atajar el problema antes de que el ciclo reproductivo de la mosca negra alcance su periodo de máxima actividad poblacional en el entorno urbano de los barrios periféricos de la localidad.

Una tecnología de origen sueco para segar el río
La embarcación utilizada en el río Henares es un modelo especializado que cuenta con tecnología de origen sueco y representa una de las pocas unidades de este tipo operativas en todo el territorio nacional. Su funcionamiento mecánico se basa en un sistema de cuchillas sumergidas que cortan las plantas subacuáticas, conocidas científicamente bajo el género Potamogeton. Al segar estas grandes formaciones vegetales, que en apariencia se asemejan a algas pero que constituyen plantas vasculares con raíces fijas en el lecho del río, se elimina de forma radical el soporte físico sobre el cual la mosca negra deposita sus puestas de huevos.
La mosca negra es un insecto díptero de tamaño reducido y coloración oscura cuya presencia se asocia a corrientes de agua limpia, oxigenada y con sustratos de agarre estables como los que ofrece el tramo bajo del río Henares. A diferencia de otros mosquitos comunes que crían en aguas estancadas, la mosca negra requiere imperativamente de la vegetación sumergida para que sus huevos y larvas puedan anclarse y desarrollarse con éxito frente a la fuerza de la corriente fluvial. La retirada de la parte sumergida de estas plantas interrumpe drásticamente el ciclo vital de este insecto, reduciendo de manera muy notable el nacimiento de nuevos ejemplares adultos.
La importancia de esta campaña radica en el impacto que la mosca negra genera sobre la población y los animales domésticos de la zona. Este díptero no pica en el sentido estricto, sino que realiza una pequeña incisión en la piel para succionar la sangre, inyectando una saliva con propiedades anestésicas y anticoagulantes. Esta sustancia suele desencadenar fuertes reacciones alérgicas, inflamaciones persistentes, edemas y un dolor agudo que a menudo requiere de asistencia médica en los centros de salud locales. Por este motivo, el control preventivo mediante la siega mecánica es considerado por los técnicos municipales como la barrera protectora de salud pública más eficaz de la que dispone la ciudad.

Tratamientos biológicos complementarios y refugios de murciélagos
Los trabajos que ejecuta el barco anfibio sobre el lecho del Henares no constituyen una medida aislada, sino que forman parte de un programa integral de control ambiental de vectores sanitarios que se prolonga a lo largo de gran parte del año. El alcalde de Torrejón de Ardoz, Alejandro Navarro Prieto, ha recordado que el Consistorio inicia los tratamientos preventivos mucho antes del inicio del verano, concretamente durante las primeras semanas de la primavera, con el fin de atajar las primeras generaciones de larvas en los focos localizados de acumulación de agua.
Para llevar a cabo estas intervenciones previas, los servicios de control de plagas aplican larvicidas biológicos basados en bacterias naturales inocuas para el resto de la fauna, la flora y el ser humano. Estos productos biológicos se dosifican de manera periódica y controlada para impedir el crecimiento y la maduración de los insectos en su fase acuática inicial, sin alterar las condiciones biológicas del ecosistema ribereño. Se trata de un método de control selectivo de gran respeto ambiental que evita el uso de insecticidas químicos tradicionales de amplio espectro.
A esta estrategia de control larvicida se suma una iniciativa ecológica singular desarrollada en colaboración con la Universidad de Alcalá, encaminada a potenciar la presencia de depredadores naturales en el entorno urbano de Torrejón de Ardoz. El Ayuntamiento ha facilitado e instalado nidos y refugios para murciélagos en distintas áreas estratégicas del municipio. Estos pequeños mamíferos voladores actúan como un insecticida natural permanente, ya que un solo individuo es capaz de consumir miles de mosquitos e insectos voladores durante una sola noche de caza activa, complementando de manera natural la acción mecánica del barco anfibio.
Vigilancia científica en los barrios más vulnerables
La planificación y la zonificación de los tratamientos contra mosquitos y mosca negra en Torrejón de Ardoz cuenta con el asesoramiento y la supervisión técnica de científicos pertenecientes al Centro Superior de Investigaciones Científicas. A través del análisis de datos recogidos sobre el terreno y del estudio de las pautas de dispersión de los insectos, el Consistorio ha logrado sectorizar sus actuaciones preventivas para priorizar aquellas zonas del casco urbano que registran un mayor riesgo de afección debido a su proximidad geográfica directa con el corredor fluvial.
Los barrios identificados con mayor nivel de vulnerabilidad y que reciben tratamientos preventivos y de choque con una frecuencia reforzada son Soto Henares, Mancha Amarilla, Torrenieve, Parque de Cataluña y el Barrio del Castillo. De igual modo, el Parque Europa es objeto de una atención preferente por parte de los técnicos municipales, que centran sus esfuerzos en las extensas áreas verdes, zonas ajardinadas, estanques ornamentales e instalaciones deportivas de este concurrido espacio público para garantizar el bienestar de los numerosos visitantes cotidianos que acuden a las actividades al aire libre.
La campaña de control se apoya en un riguroso sistema de monitorización que arranca en el mes de marzo y finaliza a finales de octubre. Para ello, se distribuyen trampas especializadas de captación e identificación de especies en puntos estratégicos georreferenciados de la localidad. Este procedimiento técnico permite a los operarios municipales evaluar de forma constante la efectividad de las medidas aplicadas, conocer la evolución temporal de las poblaciones de insectos, identificar la aparición de nuevas especies invasoras y adaptar la periodicidad de los tratamientos larvicidas en función de las variaciones térmicas y las condiciones de humedad ambiental.
El papel clave de la prevención y la colaboración ciudadana
La configuración geográfica de Torrejón de Ardoz, marcada por el curso del río Henares y la presencia de tres arroyos locales, conforma un hábitat idóneo para el desarrollo de la fauna fluvial y de poblaciones de insectos asociados a los ecosistemas húmedos. Dado que las competencias directas en el cauce del río se encuentran limitadas y reguladas por la Confederación Hidrográfica del Tajo, la actuación municipal se complementa con intervenciones sistemáticas de desinsectación en la red de alcantarillado urbano, imbornales, fuentes ornamentales y estanques públicos del término municipal.
No obstante, los técnicos de la Concejalía de Medio Ambiente recuerdan de manera periódica que la eficacia global de este programa público se ve sustancialmente reforzada si se acompaña de una labor activa de prevención por parte de los propietarios de fincas privadas. El agua acumulada de forma accidental en pequeños recipientes, cubos, macetas, platos de plantas o sistemas de riego deficientes en patios, terrazas y jardines privados representa uno de los principales focos de cría de mosquitos comunes y mosquito tigre dentro de la trama urbana.
Entre las recomendaciones principales dirigidas a los vecinos de la ciudad destaca la conveniencia de mantener las piscinas privadas debidamente cloradas y depuradas, evitar el encharcamiento prolongado de céspedes y praderas de riego, limpiar periódicamente los canalones de evacuación de tejados y conservar los solares privados debidamente desbrozados, limpios y libres de maleza seca. Para canalizar las dudas, incidencias o sugerencias de la población asociadas a este ámbito de la salud ambiental, el Ayuntamiento mantiene abiertos sus canales de atención directa a través del departamento de Medio Ambiente, que atiende en el número de teléfono municipal 91 678 95 94 y en la dirección de correo electrónico institucional medioambiente@ayto-torrejon.es habilitada para la gestión vecinal.
a través de este enlace