La medicina materno-fetal está viviendo una transformación. Si hasta hace pocos años el objetivo principal era detectar complicaciones una vez aparecían, hoy la investigación trabaja para adelantarse a ellas e incluso prevenirlas. En este contexto, el Hospital Universitario de Torrejón desarrolla diferentes líneas de investigación centradas en dos de las complicaciones más relevantes del embarazo: la preeclampsia y la diabetes gestacional.
La clave de este avance está en los biomarcadores, señales biológicas que permiten identificar riesgos antes de que se manifiesten clínicamente. Combinados con datos maternos y fetales, estos indicadores permiten calcular el riesgo individual de cada embarazo y adaptar el seguimiento a las necesidades específicas de cada mujer.
«El gran objetivo de la investigación actual es adelantarnos a los problemas antes de que aparezcan. Cuanto antes identifiquemos qué embarazos presentan un mayor riesgo, más posibilidades tendremos de prevenir complicaciones y personalizar la atención», explica la doctora Belén Santacruz, jefa del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario de Torrejón.
Una de las principales líneas de trabajo del equipo se centra en la preeclampsia, una enfermedad que aparece generalmente a partir de la semana 20 de gestación y que puede afectar tanto a la salud materna como al desarrollo del bebé. Las investigadoras trabajan en modelos predictivos que combinan antecedentes maternos, mediciones de tensión arterial, parámetros ecográficos y biomarcadores en sangre, como el factor de crecimiento placentario (PlGF), para identificar precozmente a las pacientes con mayor riesgo. Dentro de esta línea de investigación también está colaborando con la detección de marcadores genéticos.
Paralelamente, el servicio desarrolla estudios relacionados con la diabetes gestacional, una patología cuya incidencia ha aumentado en los últimos años debido a factores como la obesidad, el sedentarismo o el retraso de la maternidad.
El objetivo es identificar biomarcadores y marcadores genéticos capaces de detectar desde las primeras semanas qué mujeres tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad, permitiendo actuar antes de que aparezcan las alteraciones metabólicas.
«Actualmente somos capaces de diagnosticar estas enfermedades y controlarlas, pero el siguiente paso es prevenirlas. Nuestro objetivo es intervenir antes, ofrecer medidas personalizadas y conseguir embarazos más seguros para la madre y el bebé», añade la doctora Belén Santacruz.

Investigación con impacto directo en la atención al paciente
Los avances logrados en este ámbito ya están teniendo una aplicación directa en la práctica clínica. El cribado precoz de preeclampsia desarrollado a partir de años de investigación se ha ido incorporando progresivamente a la atención prenatal y forma parte de las estrategias asistenciales implantadas en un número creciente de centros sanitarios.
La actividad investigadora constituye además una de las señas de identidad del Hospital Universitario de Torrejón. Durante 2025, el centro registró 129 publicaciones científicas y contó con 54 investigadores activos, con especial fortaleza en áreas como Cardiología, Oncología, Neurología, Digestivo y Obstetricia.
«Investigar durante el embarazo significa cuidar dos vidas al mismo tiempo y generar conocimiento que puede mejorar la salud de las familias durante años. Ese es el verdadero valor de la investigación», concluye la doctora Belén Santacruz.
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