El Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Torrejón ha organizado una nueva edición del Programa ‘Vivir en la Montaña’ para el año 2026. Este proyecto, que comenzó en marzo de 2018, tiene como objetivo actuar como terapia no farmacológica para los pacientes con enfermedades mentales.
Consiste en la realización de rutas de senderismo con una distancia media de 9 kilómetros en la Sierra de Madrid para curar desde el poder de la naturaleza. «Caminar, escuchando y escuchándonos. Reencontrarse con uno mismo, dejarse abrazar por la brisa y el sol», son algunos de los beneficios que enumera la jefa de servicio de Salud Mental, Helena Díaz Moreno.
«Con este tipo de rutas se logra reducir la ansiedad y el estrés, se mejora el estado de ánimo, la concentración y la autoestima», explica. Este programa está indicado para pacientes de abordaje en la Unidad de Salud Mental y en el Hospital de Día de Psiquiatría. «Generalmente, los asistentes forman un grupo heterogéneo en edad, diagnóstico y proceso de tratamiento», afirma la especialista.

El programa está organizado para poder hacer una salida coincidiendo con cada estación del año. Y, en ese sentido, se aprende con los pacientes los colores de cada estación, con la flora y fauna de cada zona y cada época.
Durante la actividad, los pacientes van en todo momento acompañados por profesionales de la Unidad de Salud Mental del Hospital Universitario de Torrejón, una enfermera especialista en Salud Mental, un terapeuta ocupacional y un trabajador social. Así mismo, la preparación de la ruta corre a cargo de un experimentado montañero profesional.
Y es que además de trabajar habilidades como las relaciones sociales con otros compañeros y tener el reto de superarse a uno mismo, caminar por el campo ayuda a los pacientes a «cargar pilas y a oxigenarse».
«El ejercicio físico libera endorfinas y serotonina, le damos a nuestra mente un espacio abierto y sano para relajarse y centrarse en el aquí y ahora, y logramos conectar con el bienestar, la calma y los pensamientos positivos a la vez que desconectamos de ruidos molestos como la rutina, los móviles, los problemas y las angustias», asegura la doctora.

Según Díaz Moreno, acercarnos a la naturaleza nos aleja del malestar y del sufrimiento y tiene otros beneficios como la exposición al sol, que aporta vitamina D «y mejora nuestros ritmos de sueño-vigilia». Para que pueda participar todo aquel que quiera, las rutas son de nivel sencillo, oscilando desde los 6 km hasta algo más de 10 km. Desde su inicio, con este programa se han visitado parajes como Cercedilla, La Morcuera o La Pedriza, pasando también por provincias como Guadalajara, donde se ha llevado a los pacientes a parques naturales de gran belleza.
Indicado para todo tipo de pacientes psiquiátricos que se encuentren en buena forma física y que «necesiten ese ‘empujoncito’ para poder hacer algún tipo de actividad de ocio saludable”, este proyecto de carácter y contenido terapéutico que se realiza en grupos controlados, también les da la oportunidad a los profesionales de poder conocer a los pacientes fuera del contexto de las consultas y del propio centro sanitario y “compartir momentos agradables junto a ellos».
Algo que no solo gusta a los facultativos. «Los pacientes están encantados. Si por ellos fuera, saldríamos todos los meses al menos una vez», destaca David Bueno, trabajador social del centro hospitalario.
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